Carlos “Zapatilla” Mejía marca el camino: el gol de la fe y la entrega.

“Agradecido con Dios por la posibilidad de anotar el gol y poder ayudarle a la Selección, es una victoria muy importante para nosotros para ir tomando más confianza”.

Islas Caimán, 8 de junio de 2025.
Cuando más se necesitaba claridad en medio de la lucha, apareció él: Carlos “Zapatilla” Mejía, con su talento, convicción y entrega, le dio a Honduras el gol que selló la clasificación a la última fase clasificatoria rumbo al Mundial.

Fotografía FFH

En un partido de alta tensión, trabado, con un rival valiente y un arquero que atajó todo lo imaginable, el delantero fue el que rompió la barrera con una genialidad que ya está escrita con tinta dorada en esta eliminatoria.

La Selección Nacional se impuso 1-0 a Islas Caimán gracias a ese tanto de Mejía, quien no solo marcó el gol del triunfo, sino que también asumió la voz de liderazgo al final del encuentro. “He trabajado para eso, los compañeros me han dado confianza y me han dicho que haga mi fútbol. El profesor Rueda me dice que me suelte y, gracias a Dios, pude hacer ese bonito gol”, expresó con humildad y claridad el artillero de la tarde.

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Pero no fue sencillo. La Bicolor llegó en numerosas ocasiones al marco rival, dominó el encuentro en posesión y empuje, pero se topó con un arquero inspirado que convirtió la portería en una muralla. “Hay que darle mérito al portero que tuvo varias. Nosotros tuvimos muchas oportunidades y no pudimos anotar antes, y solo tuvimos una que la supimos aprovechar”, reflexionó Mejía, reconociendo que en el fútbol también hay que saber sufrir y golpear en el instante justo.

El delantero, quien viene ganándose un lugar con esfuerzo y personalidad, fue autocrítico, consciente de que aún queda camino por recorrer: “El profe ha tenido buenos jugadores profesionales y todavía me hace falta un poco más. Yo sigo trabajando en eso y, primero Dios, debo llegar a mi top”.

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Más allá del gol, lo que transmitió Mejía fue un mensaje profundo sobre el respeto al rival y el enfoque mental que requiere cada partido. “No hay que ver de menos a los equipos. Tenemos que trabajar en lo mental, como lo dice el entrenador. Nosotros seguimos trabajando con humildad y sacrificio, y haciendo lo que siempre hemos hecho”.

A quienes pensaron que el duelo ante Islas Caimán sería un trámite, “Zapatilla” les recordó que el fútbol se juega con la cabeza, el corazón y los pies: “Parecía fácil para ellos (la afición), pero este es un equipo complicado. Fue una cancha difícil, con un clima fuerte. Les pedimos que confíen en nosotros porque trabajamos con mucha humildad y mucha entrega”.