Con el objetivo claro de fortalecer la estructura de la selección femenina y descubrir nuevos talentos, el cuerpo técnico liderado por el entrenador Mario Abadía llevó a cabo una jornada de visorias en el departamento de Santa Bárbara. Esta iniciativa, que forma parte del ambicioso plan de desarrollo del fútbol femenino en Honduras, reunió a jugadoras de distintos clubes locales, cada una con la esperanza de ganarse un lugar en el equipo nacional.

La jornada comenzó bajo un cielo despejado y con una atmósfera de optimismo palpable. En la cancha, el equipo técnico observaba atentamente a las jóvenes promesas provenientes de clubes como Las Vegas Femenil, Santa Bárbara Femenil y Cruz Azul Femenil. Cada equipo mostró una identidad clara, reflejando la pasión y el trabajo constante que se vive en las ligas locales. Las jugadoras, conscientes de la magnitud de la oportunidad que se les presentaba, se entregaron al máximo, mostrando no solo su habilidad técnica, sino también su comprensión táctica del juego.
Un enfoque integral para detectar talento
Mario Abadía, con una vasta experiencia en el fútbol femenino, destacó que el enfoque de estas visorias no se limitaba únicamente a evaluar el talento innato de las jugadoras, sino también su mentalidad, su capacidad de trabajo en equipo y su actitud dentro y fuera del campo. «Estamos buscando no solo jugadoras que tengan calidad en sus pies, sino también líderes que puedan representar dignamente a Honduras en el escenario internacional. Queremos construir una selección que sea competitiva, pero también que refleje los valores del deporte y el compromiso con la nación», declaró Abadía al finalizar la jornada.

El nivel de juego observado fue motivo de satisfacción para el cuerpo técnico. Las Vegas Femenil destacó por su solidez defensiva, con jugadoras que demostraron gran capacidad para leer el juego y anticipar las jugadas rivales. Santa Bárbara Femenil impresionó con su dinamismo en el mediocampo, donde varias futbolistas exhibieron un control preciso del balón y una destacada visión de juego, características fundamentales para la construcción de ataques efectivos. Cruz Azul Femenil, por su parte, dejó ver una ofensiva potente, con delanteras que no dudaron en tomar riesgos y buscar el gol en cada oportunidad.

Proyección hacia el futuro
El proceso de selección no se detiene aquí. Esta jornada en Santa Bárbara es solo una pieza del engranaje que Abadía y su equipo están construyendo para llevar al fútbol femenino hondureño a nuevas alturas. «Sabemos que el talento está en todo el país, y vamos a seguir trabajando arduamente para asegurarnos de no dejar escapar ninguna joya que pueda ser pulida», mencionó el entrenador.
El entusiasmo no solo está presente en el cuerpo técnico, sino también en las jugadoras, quienes ven estas visorías como una oportunidad para cumplir sus sueños y ser parte de la evolución del fútbol femenino en Honduras. “Este es solo el comienzo de algo grande”, aseguró una de las jugadoras al concluir la actividad.

