En el entorno competitivo de la Selección Nacional de Honduras, donde la exigencia es permanente y la mirada de la afición nunca se aparta, el joven Dereck Moncada comienza a escribir su propia historia con un discurso que transmite equilibrio, madurez y claridad de objetivos.

El atacante catracho dejó sensaciones firmes al referirse a lo que significa vestir la camiseta nacional. “Me lo estoy tomando con mucha tranquilidad, con mucho orgullo para mí representar el país que siempre he querido representar con tranquilidad y responsabilidad”, expresó.
Ante las expectativas que giran en torno a su nombre, Moncada evita cargar con presiones externas y apuesta por un proceso formativo sólido. “Me lo tomo con mucha responsabilidad, pero no como una carga… quiero seguir demostrando, seguir aprendiendo del cuerpo técnico y de los jugadores con experiencia”, señaló.

En relación al impacto mediático y los comentarios sobre su proyección internacional, el futbolista fue enfático en destacar el papel de su entorno familiar como soporte emocional. “Gracias a Dios no me marea la fama… tengo mi familia que siempre me ha apoyado, eso me ayuda a mantenerme tranquilo ante lo que sale en redes o noticias”.
Sobre la presión, su postura es clara y acorde a su etapa de crecimiento: “Creo que estoy muy joven para tener mucha presión… voy a tratar de disfrutar el fútbol al máximo y dar lo mejor de mí”. Una visión que refleja enfoque en el desarrollo progresivo más que en la inmediatez de resultados.

Al proyectarse hacia el futuro, Moncada mantiene una visión centrada en el trabajo diario: “El único que puede ver el futuro es Dios… pero yo voy a seguir trabajando y exigiéndome para dar lo mejor en todo momento”. Asimismo, reconoció que jugar en Europa forma parte de sus aspiraciones: “Es el sueño de todo joven… si se da la oportunidad, hay que aprovecharla”.
En el plano personal, destacó la influencia de su familia, especialmente de su abuelo, en su formación emocional y deportiva: “Siempre me dice que disfrute, que no tenga presión… eso ha sido clave en este momento”.
Consultado sobre rumores que lo vinculan con clubes de élite, fue categórico: “No, nada de eso es cierto”, descartando distracciones fuera del campo.
En cuanto al trabajo dentro de la selección, Moncada valoró positivamente el enfoque táctico implementado en la concentración. “Me he sentido muy bien… es más táctico, que a veces al jugador no le gusta, pero es lo más importante. Estamos comprometidos a dar lo mejor en cada entrenamiento”, afirmó.

Además, resaltó el aprendizaje adquirido en su experiencia en el extranjero, particularmente en el fútbol colombiano: “La mentalidad es clave… hay que estar fuerte en todo momento, preparado tanto para lo bueno como para lo difícil”.
Finalmente, sobre su integración en el frente de ataque, subrayó la buena relación con sus compañeros y su disposición al servicio del equipo. “Muy bien… con Palma y Puerto hay buena relación. Me gustaría tener la oportunidad, no hablo de titularidad, sino de aportar… y estoy listo para dar lo mejor de mí”.

