Juticalpa, Olancho – La pasión por el fútbol femenino brilló con una intensidad arrolladora el pasado fin de semana en la ciudad de Juticalpa, cuando la Federación de Fútbol de Honduras (FFH) llevó a cabo un festival que no solo dejó huella en la cancha del estadio «Ramón Sarmiento», sino también en los corazones de todas las participantes y sus familias.

Este evento es parte de un ambicioso programa impulsado por la FIFA y que la FFH ha extendido a lo largo de los diferentes departamentos del país, con un firme compromiso de fortalecer el fútbol femenino desde sus raíces.
Tras más de 60 días de intensa planificación, donde se incluyó el escauteo y la inscripción de jóvenes promesas del fútbol en las categorías U-12 y U-14, el festival se convirtió en una verdadera celebración de talento y pasión.

El proceso de inscripción, que involucró a plataformas digitales, medios de comunicación y visitas directas a clubes, escuelas e institutos, tuvo una respuesta abrumadora, no solo de las niñas, sino también de sus padres, quienes ven en el fútbol un camino de oportunidades y desarrollo para sus hijas.

Desde las primeras horas del sábado, el estadio Ramón Sarmiento se transformó en un multitud de actividad y entusiasmo. Las puertas se abrieron a las 7 de la mañana, y desde entonces, un equipo comprometido de entrenadores, preparadores físicos, médicos y fisioterapeutas, junto con el personal de logística, se dedicó a brindar una atención personalizada a cada una de las niñas inscritas en el festival.
El plan de trabajo, cuidadosamente elaborado por la dirección de desarrollo de la FFH, incluyó charlas técnicas, sesiones de entrenamiento físico adaptadas a las edades de las participantes, y una serie de estaciones de trabajo en el campo, diseñadas para inducir a las niñas en los fundamentos del fútbol.

La jornada transcurrió en un ambiente de camaradería y aprendizaje, donde las sonrisas y la alegría fueron la constante. Cada estación de trabajo se convirtió en un espacio de descubrimiento y superación personal, y el sonido del balón al rodar se mezclaba con las risas y los gritos de aliento de las jóvenes futbolistas.
Los puntos de hidratación y los equipos médicos, estratégicamente distribuidos, aseguraron que todas las participantes estuvieran en las mejores condiciones para disfrutar al máximo de la experiencia.

A medida que avanzaba el día, la expectativa fue superada por la realidad: un festival lleno de vida, donde el fútbol fue el vehículo para fortalecer lazos, crear nuevas amistades y, sobre todo, inspirar a las niñas a soñar en grande.
La culminación de la jornada fue un momento de celebración colectiva, con una fotografía histórica que capturó la felicidad y el orgullo en los rostros de todas las participantes. Posteriormente, Cristian Alezza, coordinador del programa TDS, dirigió un breve pero emotivo conversatorio con el staff de trabajo, subrayando el éxito de la actividad y el compromiso de seguir adelante con más fuerza.

«Quiero agradecer a cada uno de los padres de familia que nos acompañaron en esta actividad. A nombre de la Federación, muchísimas gracias. Su respaldo es y será valioso en la construcción y fortalecimiento del fútbol femenino en nuestro país», expresó Alezza con visible emoción. Además, destacó el esfuerzo de la FFH, bajo la presidencia de Don Jorge Salomón, para hacer de este proyecto un éxito rotundo.

«Este solo es el comienzo de un futuro prometedor para el fútbol femenino en Honduras, que ha llegado para quedarse, abriendo puertas y oportunidades para nuestras jóvenes en todo el país», concluyó. Con eventos como este, la Federación de Fútbol de Honduras reafirma su compromiso con el desarrollo integral del fútbol femenino, plantando las semillas de un futuro donde el deporte sea una fuente de empoderamiento y orgullo para las niñas y mujeres de todo el país.

