Segovia, España.27-03-26 — En el corazón de la concentración de la Selección Nacional de Honduras, donde el frío europeo se mezcla con la determinación catracha, Joseph Rosales alza la voz con serenidad, compromiso y una madurez que refleja el momento de transición que vive el equipo bajo la conducción del profesor José Molina.
El lateral hondureño, hoy enfocado en su presente internacional y en el nuevo proceso que toma forma en suelo español, no esconde su satisfacción por vestir nuevamente la camiseta nacional. “Agradecido por estar aquí de nuevo en la Selección. Como lo he dicho antes, para mí es un placer y un honor estar aquí”, expresó con convicción, evidenciando el sentido de pertenencia que distingue a los elegidos.

Sobre los primeros días de trabajo bajo el mando del estratega colombiano, Rosales destacó la claridad y el enfoque metodológico del nuevo cuerpo técnico: “La primera semana con el míster me ha parecido muy bien, hemos trabajado muchas cosas y tenemos que seguir mejorando”. Un mensaje que sintetiza la esencia de este nuevo ciclo: evolución constante, sin perder de vista la exigencia.
En paralelo a su presente con su club en la MLS, el futbolista enfatiza la importancia de vivir el momento con responsabilidad. “Con mi nuevo club todo muy bien, vamos partido a partido, semana a semana, ahora estamos enfocados en la Selección con el míster para empezar un nuevo proceso”, apuntó.
Rosales también se refirió al aire renovado que se respira en el grupo, marcado por la irrupción de nuevos talentos: “Si están aquí es porque merecen estarlo, merecen su oportunidad”. Bajo esa premisa, el seleccionado resaltó la responsabilidad compartida entre juventud y experiencia: “Los que son más grandes deben apoyarlos y darles la confianza para que se vayan uniendo de la mejor manera”.

En el plano futbolístico, dejó entrever matices del sello Molina: una propuesta que prioriza el balón desde el inicio. “Hemos empezado a hacer cosas que no hacíamos de inicio y ahora con el profe estamos haciendo todo con balón desde el principio”, reveló, insinuando un cambio en la identidad de juego.
Con la mirada puesta en el amistoso ante Perú, Rosales entiende que este compromiso será más que un simple ensayo: será el punto de partida. “Es un partido donde vamos a empezar a ver qué es lo que vamos a preparar para el futuro”, afirmó, reconociendo que el camino apenas comienza.
No obstante, el discurso del defensor también deja espacio para la autocrítica, una señal inequívoca de crecimiento. “Sabemos que en el proceso anterior fallamos, le fallamos al pueblo hondureño y a nosotros mismos por no haber ido al Mundial”, manifestó con honestidad. Pero lejos de anclarse en el pasado, proyecta un nuevo horizonte: “Tenemos que seguir trabajando y empezar un nuevo capítulo”.

En cuanto a su carrera personal, confirmó los acercamientos que tuvo con clubes de Europa y México, aunque hoy su presente está firme en la MLS: “Todas las propuestas que tuve el año pasado fueron verdad… ahora estoy muy contento de estar en Austin”.
Finalmente, tuvo palabras para el buen momento de su compatriota Dereck Moncada: “La está rompiendo en Colombia y ahora lo que está haciendo ahí que nos ayude aquí en la Selección”.

