Siguatepeque, Honduras 20-05-25. Con el sol apenas despuntando en el cielo de Siguatepeque, una nueva jornada de trabajo arrancó con determinación en la cancha «Chelato» Uclés de la casa de la H, allí, entre el verdor del césped y el eco de los primeros toques de balón, la Selección Nacional Sub-17 de Honduras, dirigida por el Profesor Israel Canales, escribió el segundo capítulo del nuevo microciclo en su ruta hacia el Mundial de la categoría.

El ambiente matutino, fresco y lleno de energía juvenil, marcó el compás de una sesión dividida en dos partes intensas, la primera, de carácter físico, exigió a los jóvenes mundialistas al máximo de sus capacidades, con ejercicios de velocidad, resistencia aeróbica y activación muscular específica, el cuerpo técnico afina cada fibra de estos jugadores que sueñan con dejar la bandera cinco estrellas en alto en la próxima cita mundialista en Catar.
Posteriormente, el balón tomó el protagonismo; la transición hacia lo técnico-táctico trajo consigo un despliegue de movimientos sincronizados, presión alta, repliegue organizado y posesiones bajo presión.

El Profesor Canales, con su ya reconocida vocación pedagógica, no escatimó indicaciones ni pausas constructivas, reafirmando conceptos esenciales del modelo de juego que quiere implementar: una Honduras valiente, dinámica, intensa y con sello propio, fiel a su estilo.
La práctica matutina dejó sensaciones positivas. Se notó un grupo comprometido, con talento y hambre de quedarse en la H, entendiendo la responsabilidad que representa vestir la camiseta nacional en una Copa del Mundo.

Pero el trabajo no se detiene. Está programada una segunda sesión por la tarde, nuevamente en el Chelato Uclés, donde se dará continuidad al plan integral de preparación. El enfoque estará en los automatismos ofensivos, la toma de decisiones bajo presión y la cohesión colectiva, aspectos claves en la alta competencia internacional.

