AS Deportiva.com tuvo la oportunidad de compartir un diálogo con el Profesor Reinaldo Rueda, seleccionador nacional de Honduras, en una entrevista que se convierte en una radiografía precisa del presente y futuro del fútbol catracho. Con la serenidad del estratega que conoce los caminos hacia la gloria y la firmeza de quien asume el reto de devolverle al país su lugar en el mapa mundialista, Rueda desglosa con claridad los retos del proceso rumbo a la Copa Mundial de 2025, la proyección de la Copa Oro, y una mirada honesta al panorama internacional que rodea al fútbol centroamericano.
En esta conversación con visión y contenido, el seleccionado nacional no rehúye ningún tema: habla de planificación, jerarquía, formación y esperanza. Sus palabras reafirman el compromiso de un proyecto que busca algo más que clasificar: recuperar el estatus competitivo de Honduras y elevar el prestigio de su camiseta. Una lectura imprescindible para los amantes del fútbol y para quienes seguimos con ilusión el camino de la H.

En las plataformas de la FFH reproducimos la entrevista ofrecida por el Profesor Reinaldo Rueda a As deportiva.com.
Reinaldo Rueda (Cali, 1957) no necesita presentación. Su trabajo es venerado en todo el continente americano, desde la Libertadores de Atlético Nacional a las clasificaciones mundialistas de Honduras. En la Bicolor el reto es mayúsculo, tomó las riendas de una selección en crisis, pero quiere devolverla al lugar del que nunca debió salir.
Ya inició el ciclo de Honduras para los clasificatorios para el Mundial y la Copa Oro. ¿Cuáles son sus expectativas?
Antes de todo, estamos expectantes a lo que ocurra en la final de liga nacional para ver cómo terminan los jugadores. También tenemos que ver lo que ocurra con los jugadores del exterior para cerrar la convocatoria. Estamos con la mejor disposición, con las mejores expectativas para conformar una escuadra que haga un buen papel en estos partidos. Queremos posicionarnos bien de cara al ranking Concacaf. De cara a la Copa Oro estamos haciendo la mejor preparación posible para lo que se viene después, en septiembre, octubre y noviembre. La Copa Oro es cada vez más atractiva, cada año es más competitiva gracias al crecimiento de la Concacaf.
Son líderes del Grupo A en la preclasificatoria. La penúltima vez que Honduras fue a un Mundial estaba usted en el banquillo, Sudáfrica 2010, no van desde Brasil 2014. ¿Se ven en este?
Es el gran desafío. Honduras ha sufrido una transición, tanto en su fútbol como en el aspecto generacional, tras el Mundial de Brasil 2014. Ya van dos ediciones, Rusia 2018 y Qatar 2022, que no se ha podido dar el paso por uno u otro factor. Esta generación ha venido asimilando eso con mucha dificultad. Tienen esa carga emocional en sus espaldas. Este es el gran desafío. Clasificar en Concacaf es muy duro porque hay selecciones que han crecido mucho, especialmente en el Caribe con todos los legionarios que tienen en el exterior, en Inglaterra, Escocia, Irlanda, Francia… El nivel que han mostrado ha sido muy competitivo. Con las sedes (Estados Unidos, Mexico y Canadá) tenemos cinco cupos adicionales. Quedan después repartir los cupos, tres directos y dos de repechaje, para 41 países. Van a estar muy disputados, va a ser muy competitivo conseguir uno.
Están casi clasificados para la fase final, pero les queda lo más duro. Tienen por delante a Costa Rica, Panamá, Jamaica…
Sí, tenemos en frente rivales muy bien estructurados que han ido haciendo un gran trabajo. Panamá ha tenido una continuidad de trabajo de más de cinco años con Thomas Christiansen; Costa Rica, hasta la marcha de Gustavo Alfaro, también; Jamaica siempre ha tenido potencial, con jugadores en la Premier y en la Champions, etc. Tenemos un grupo muy competitivo, muy difícil, a los que se suman los demás países del área. Somos 12 los que competiremos por esos tres cupos.
La Copa Oro está marcada en rojo. Estados Unidos, México o Canadá llegan en un momento de transición mientras que Panamá o Costa Rica van creciendo. ¿Está Honduras para pelear por el torneo?
La Copa Oro siempre es competitiva por lo que significa. La ilusión es ganarla, es llegar a la final, pero siendo conscientes de que tenemos rivales muy fuertes. Este torneo también nos servirá para prepararnos para lo que será la fase final de la clasificación del Mundial. Queremos medir nuestra fuerza, medir nuestras debilidades, valorar todo.
“Nuestra ilusión es ganar la Copa Oro”
Reinaldo Rueda

¿Qué análisis hace del fútbol Concacaf en estos años? ¿Cree que alguna selección podría dar la sorpresa en el Mundial?
Es un fútbol que ha ido creciendo en los últimos años. Hay selecciones muy estables, como Panamá, y otras en el área que están en transición, como Costa Rica, que viene de disfrutar la mejor generación que fue la alternativa en Brasil 2014. El potencial de todas las selecciones del Caribe es inmenso. Canadá, por lo que viene logrando esa generación tras Qatar 2022, vive un gran furor en su fútbol con Marsch. Estados Unidos está en transición después de la salida de Gregg Berhalter y la llegada de Mauricio Pochettino. México ha crecido exponencialmente con un hombre de la trayectoria de Javier Aguirre junto a Rafa Márquez. Es un grupo muy difícil, muy competitivo, selecciones en crecimiento. Concacaf tiene un gran potencial, tanto en volumen como en calidad.
¿Qué aspectos considera que deben fortalecerse en la formación de los talentos jóvenes hondureños para competir al más alto nivel internacional, ser como la nueva Panamá?
Esa es la meta que se quiere lograr acá internamente, recuperar el estatus que tuvo Honduras hace muchos años. Con estos jóvenes, que vienen de clasificarse al Mundial Sub-17, algunos están en Europa, como Luis Suazo, junto a los que están acá. Tenemos que brindarles unas mejores herramientas en cuanto a la preparación, campos de fútbol y torneos a nivel nacional. Estamos en ese camino. No va a ser fácil, pero a futuro ese es el proyecto que se tiene. Estas selecciones de juveniles que empezaron el camino con el nuevo formato FIFA de hacer Mundiales cada año. Hay una buena organización. Es cuestión de invertir en los chicos, también en aquellos que están en la transición de Sub-21 a Sub-23. Son el futuro de Honduras.
Richard Adrián Martínez, defensa de 16 años del Girona, y Luis Gabriel Suazo, hijo de David Suazo y jugador de la Juventus, son talentos emergentes en Europa. ¿Está siguiendo su progreso y considera integrarlos en futuros procesos de la selección, otros casos Lamine Yamal o Pau Cubarsí?
Ese es el desafío. Es lo que siempre les invito a estos jóvenes cuando comparto algunos minutos con ellos, como con la Sub-17. Es lo que nos muestra el fútbol, jugadores jóvenes, caso de Lamine, Williams, Nwaneri o Lewis-Skelly en Inglaterra, que debutan en la absoluta a edades muy tempranas. Indudablemente que esa es la gran motivación que tienen estos jóvenes. Esperamos que asimilen bien esta clasificación al Mundial Sub-17, que tengan una buena actuación en Qatar y ojalá que se proyecten jóvenes con valores importantes. Que sus ligas, tanto en territorio nacional como en el exterior, sigan mejorando y que les den la oportunidad de jugar en Primera División o que el torneo de reservas sea competitivo para que les proyecte a la Selección absoluta.
Llegó en 2023 a una Honduras tocada por no haber podido clasificar a Qatar 2022. ¿Cómo era la realidad en ese momento?
Ha sido un inicio complejo porque nos encontramos con una generación que ha sufrido la no clasificación a los dos últimos Mundiales. Estaban golpeados, tenían el escepticismo de la gente, la incredulidad en el jugador hondureño. El hecho de que Honduras lleve seis años sin posicionar jugadores en ligas internacionales, como sucedió en el pasado, afecta. No tenemos jugadores en las grandes ligas, solo en algunas de menos nivel, tenemos uno en la Segunda División española, otro en Turquía… No tenemos jugadores en la Bundesliga, Serie A, en la Champions, etc., mientras que nuestros rivales en el área sí que han ido exportando sus talentos. El camino ha sido ese, recuperar la confianza, volverles a dar esa inyección anímica a esos jugadores, aparte de todos los conceptos y bagaje táctico que necesitamos para armar esa escuadra sólida y competitiva que pueda ganar.
¿Qué espera de esta Copa Oro?
Estamos emparejados en un grupo complejo, bien difícil. Debutamos ante Canadá; posteriormente ante El Salvador, que con el profesor Hernán Gómez van a ganar mucho por toda su trayectoria, toda su experiencia porque fútbol salvadoreño siempre se ha distinguido por ser bueno, por tener grandes jugadores, con un trato especial por el balón; y Curação, que ha ido creciendo, una selección con jugadores en ligas internacionales. Queremos proyectar lo que será el siguiente paso. Por ahí pasa nuestra ilusión. Somos conscientes de la dificultad de los otros grupos, como Jamaica, Costa Rica, Estados Unidos… va a ser difícil. Nuestra idea es aspirar a una instancia final. Vamos a competir.
En la Concacaf es un referente, pero también en la Conmebol. La última Libertadores (Atlético Nacional) de Colombia fue suya, llevó a Ecuador al Mundial… ¿Qué diferencias ha notado entre las dos confederaciones?
Comparar siempre es difícil. Son dos estilos muy diferentes. Son muchos años de diferencia en lo que ha sido el desarrollo de las federaciones en Sudamérica, todo lo que ha crecido crecido la Conmebol y todo el talento que hay allí gracias a la organización de los clubes, los estadios, etc. La diferencia se siente, y mucho. Concacaf ha evolucionado, pero Sudamérica es esa gran potencia gracias a sus clubes, sus competiciones, como la Libertadores, Sudamericana… cada vez salen mejores talentos.
“Brasil va a ser un desafío para Ancelotti”
Reinaldo Rueda

